Las urdimbres que nos sostienen

Los hilos invisibles que conectan nuestras vidas tejen una urdimbre social hecha de pequeños actos de cuidado, capaces de convertirse en el sostén que alguien necesita en momentos de fragilidad.       

Quien necesita cuidado tiene sus propios tiempos para comprender lo que vive y en momentos de fragilidad, el dolor, las expectativas y las necesidades emocionales pueden condicionar nuestra interpretación. De ahí la importancia de comprender que no existe una única perspectiva y que también podemos equivocarnos al interpretar las acciones, las intenciones y los silencios de los demás. Esto no significa invalidar nuestras emociones, sino cuestionarnos si son la única medida de la realidad y aprender a identificar que a veces necesitamos cercanía y otras, espacio y silencio para reencontrarnos, cuidar el alma, la mente, el corazón… y las palabras.    

Por otra parte, quien cuida también entrega lo que quiere y puede dar desde su propia interpretación de la realidad. Hay quienes todavía están sanando; otros ya conocieron el dolor, aprendieron de él y mientras intentan reconstruirse, prefieren acompañar desde la distancia, sin que eso signifique indiferencia u olvido. Estar presente no siempre significa estar cerca, así como tomar distancia no significa necesariamente abandonar. A veces, dar un paso al lado también es una forma particular de acompañar: respetar los tiempos y las decisiones del otro, aunque esa manera de cuidar no siempre sea comprendida.Posiblemente, la verdadera esencia de la urdimbre social esté precisamente ahí: en aprender a recibir sin imponer y a dar sin obligación, reconociendo que el cuidado se construye entre dos realidades, la de quien necesita ser cuidado y la de quien, desde sus propias posibilidades, decide acompañar. Una trama en la que el respeto por los procesos propios y ajenos permite que los vínculos encuentren sus propias formas de sostenerse. (O)

Mgtr. Vivianna Bernal

Mgtr. Vivianna Bernal

Servidora de carrera y profesional en temas de género, violencia y seguridad ciudadana. Realiza asesoría a través de su marca personal “Soy Violeta”.