Daniel Salcedo Bonilla, Ronald Herrera y Francisco Bermúdez (alias Churrón), se convirtieron en el séptimo, octavo y noveno ecuatoriano en ser extraditado a Estados Unidos, desde abril del 2024, cuando en una consulta popular los ciudadanos aprobaron este mecanismo.
En Estados Unidos a Daniel Salcedo le espera una acusación del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, por cinco cargos relacionados con tráfico de cocaína, posesión de armas y lavado de activos.
Salcedo se fue de Ecuador dejando sin cumplir seis sentencias, que suman en total 37 años y 11 meses de cárcel, además, enfrenta un proceso por asesinato, en el grado de autor intelectual, por el crimen del candidato presidencial Fernando Villavicencio.
Sobreprecios y accidente
El nombre de Daniel Salcedo, quien actualmente tiene 37 años, saltó a la luz en abril del 2026, en la época más dura de la pandemia de la COVID-19 en Guayaquil, cuando el sistema sanitario y funerario de la ciudad colapsaron, por la cantidad de contagiados y fallecidos.
En esta época dolorosa saltaron a la luz los casos en los que, aprovechando la complicada situación, se vendieron medicamentos e insumos con sobreprecio, Salcedo estuvo involucrado en el hecho más escandaloso, le vendió al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) fundas para cadáveres que costaban 12 dólares, a 148 dólares, la Contraloría determinó una sobrevaloración del 1.311 %.
Una vez que su nombre se hizo público y comenzó a ser buscado por la justicia, Daniel Salcedo huyó del país, pero, la avioneta en la que se transportaba con su pareja se accidentó en la zona de Tumbes, en el norte de Perú; por este intento de fuga fue procesado y recibió una sentencia de cuatro años de prisión, por el delito de fraude procesal.
De acusado a colaborador de la Fiscalía
Tras recibir dos sentencias de 13 años cada una, relacionadas con los contratos con sobreprecios en los hospitales, Daniel Salcedo descubrió una forma de conseguir penas reducidas colaborando con la Fiscalía y acusando al resto de procesados.
Es así cómo en el caso Metástasis colaboró con la justicia y reconoció su participación en una estructura que obtuvo beneficios judiciales y penitenciarios para el narcotraficante Leandro Norero y su familia; mientras la mayoría de sentenciados recibió una pena de 9 años, a Salcedo le dieron solo 3 años y 4 meses de prisión.
De igual forma, estaba colaborando con la Fiscalía en el caso Magnicidio FV, por el que es investigado, junto con otras seis personas, por orquestar el asesinato de Fernando Villavicencio.
En total, Salcedo tiene en Ecuador seis sentencias condenatorias por los delitos de peculado, lavado de activos, fraude procesal, delincuencia organizada e ingreso de objetos prohibidos a la prisión, que suman un total de 37 años y 11 meses de prisión.
Caso Magnicidio FV
El 29 de octubre del 2026, justo cuando Daniel Salcedo fue extraditado a Estados Unidos, estaba previsto que se instale la audiencia en la que se conocería quienes serán llamados a juicio por el asesinato de Fernando Villavicencio, pero, la diligencia se aplazó para el próximo 5 de noviembre.
La Fiscalía sostiene que Salcedo habría cumplido funciones logísticas y financieras para la estructura criminal, entre ellas el seguimiento de los movimientos de Villavicencio y la coordinación con personas vinculadas a la organización Los Lobos.
¿Quiénes son los otros extraditados?
Junto con Daniel Salcedo también fue extraditado Ronald Herrera Ramírez, un exteniente de Policía que en 2019 fue condenado a 34 años y ocho meses de prisión por un asesinato cometido en Cuenca, pero, recuperó la libertad en septiembre de 2022; actualmente es testigo protegido de la Fiscalía en el caso Magnicidio FV.
Herrera ha reconocido que participó en los seguimientos a Fernando Villavicencio, pero, señaló al exministro del Interior y expresidente de la Asamblea Nacional, José Serrano, de ser el cerebro de la operación. En Estados Unidos enfrenta cargos por conspiración para el narcotráfico y posesión de armas.
En cuanto a Francisco Manuel Bermúdez Cagua, alias Churrón, es señalado como uno de los principales cabecillas de Los Choneros y hombre cercano a José Adolfo Macías Villamar, alias ‘Fito’.
Estados Unidos había ofrecido por Churrón una recompensa de cinco millones de dólares por información que permitiera localizarlo, después de que se escapó en 2024, mientras se encontraba hospitalizado. Fue recapturado en julio del 2026.







