Espacio individual

En espacios atestados de gente como las ferias de las que disfrutamos propios y extraños en el feriado reciente de noviembre, o los restaurantes, hay prácticas que afecta la convivencia, como la exageración de espacios amigables para mascotas y la imprudencia y falta de consideración de los dueños de los animales para con los otros miembros del género humano, que tenemos que hacer maniobras incluso riesgosas para esquivar a los perros que acompañan o jalan a los humanos que tienen la correa y así salvarnos de estamparnos contra el planeta al esquivarlos o evitar pisarlos, cuando no a los coches que entorpecen aún más la circulación y no tienen bebés dentro sino perros a los que se pretende “humanizar”.

Qué decir del ruido que se genera cuando se topan mascotas de diferentes dueños y se ponen a ladrar como poseídos, hacen amagos de ataque entre ellos y contra las personas que estén cerca, terminando en varios casos la escena con  mordida, niños asustados y llorando y muchos otros pasando un mal rato.

Escuchando y leyendo a los que saben, el amor a la mascota no se lo demuestra cargándola a todo lado, sino dejándole ser lo que es, un animal que también necesita espacio individual. (O)

Dra. Tatiana Neira

Dra. Tatiana Neira

Doctora en Jurisprudencia y Abogada. Docente universitaria y ciudadana comprometida con la defensa de los Derechos Humanos. Articulista de medios de comunicación.