El indiscreto encanto de la persecución política

Si a los seguimientos de la DEA (Administración de control de drogas en EE. UU.) en contra de las redes de narcotráfico en el mundo le llaman persecución política, se llega al colmo de no entender nada de la lucha contra el colosal problema de las drogas.

Si las detenciones realizadas en Panamá el jueves pasado en contra de Jaime Estrada Bonilla (padre) y Jaime Estrada Medranda (hijo), vinculados a la política ecuatoriana, muy cercanos al correísmo, el uno candidato a la alcaldía de Manta y el otro el referente más cercano para reemplazar en la fallida candidatura de Luisa González a la prefectura de Manabí, que al final no se dio, y los despistados mantienen el concepto de persecución política, volvemos a estar perdidos en la pobre narrativa de que cualquier detención se puede ejecutar, pero no en época electoral. Una falta de entendimiento de que las capturas ocurren cuando confluyen varios factores: inteligencia, preparación, seguimiento y oportunidad. A Estrada Bonilla era imposible aprehenderlo en Ecuador por esa garantía perversa del periodo electoral al encontrarse como candidato, pero se le durmió el diablo y viajó a Panamá, en donde, era un ciudadano más sin prebendas ni consentimientos de inmunidad.

Lejos de los cambios de rostro, eliminación de papadas, templada de párpados y demás artimañas para modificar su apariencia, Jacobo Bucaram Pulley, el tan polémico Jacobito, lleno de una vida de sobresaltos, fue detenido en Guayaquil, sumándose Geovanny Fernández y William Briones, quizás menos conocidos, pero calificados por los gringos como intermediarios de máxima confianza.

La justicia de EE. UU. no se anda por las ramas y ha hecho conocer un expediente parecido a los guiones de las novelas de Arturo Pérez Reverte (La Reyna del Sur), el caso penal S1 26 Cr. 14 involucrando a los nombrados, pero aclarando que es una “acusación formal y no una sentencia definitiva” con lo cual se mantiene el derecho constitucional a la presunción de inocencia.

Los fiscales norteamericanos afirman, que mientras en el Perú y Colombia se produce la mayor cantidad de cocaína del mundo, Ecuador se ha convertido en el “trampolín” hacia los mercados internacionales. Según las investigaciones, los Estrada utilizaban para sus fines una empresa exportadora cerca de Manta. Para la justicia americana, las operaciones consistían en “aprovechar pedidos legales de mariscos, introducir paquetes de cocaína y embarcarlos al exterior”.  Este caso gravísimo revela que estos “angelitos”, estaban siendo investigados desde hace algunos años, mientras jugaban a ser políticos y se arropaban en las esferas cercanas al correísmo; y, a lo que quedaba de la leyenda urbana del Bucaramismo.

La noticia bomba explotó en la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York (la famosa SDNY) en donde no existen relatores para vincular el caso con las elecciones seccionales del 29 de noviembre, que en Ecuador se ha convertido en el postre de los analistas políticos y comunicacionales sesgados, e ideológicamente apegados a la peor de las tendencias.  (O)

Econ. Gerardo Maldonado

Econ. Gerardo Maldonado

Economista, abogado. Posgrado en Finanzas y Proyectos INCAE Bussiness School. Máster en Administración en Tecnológico de Monterrey. Master en Derecho de Empresas Universidad Andina Simón Bolívar. Poeta y escritor.