Activistas señalan que la ciudad necesita más ciclovías en zonas conflictivas y un plan de movilidad que incentive el uso de la bicicleta.
El uso indebido de las ciclovías en Cuenca se ha vuelto una escena frecuente. Motocicletas que circulan por estos espacios y vehículos que se estacionan o transitan sobre ellos dificultan el paso de los ciclistas, así lo confirma Sebastián Barrera, quien diariamente usa su bicicleta para ir a sus entrenamientos de marcha en el Parque de la Madre. “Es inseguro circular debido a los obstáculos que encontramos en las ciclovías; cuando están ocupadas, me veo obligado a salir a la calle, poniendo en riesgo mi vida”, comenta.
Según la Empresa de Movilidad, Tránsito y Transporte (EMOV), la ciudad cuenta actualmente con 75 kilómetros de ciclovías, infraestructura que busca facilitar el desplazamiento en bicicleta y ofrecer una alternativa al uso del vehículo particular.
El gerente de la EMOV, Lenin Guzmán, explicó que el objetivo es seguir ampliando esta red. “Al momento mantenemos un total de 75 kilómetros de ciclovías y estamos trabajando con la Dirección de Gestión de Movilidad para incrementar 20 kilómetros más en la ciudad”, indicó.
Sin embargo, la infraestructura existente no ha sido suficiente para garantizar una convivencia segura en las vías. Uno de los principales problemas señalados por usuarios y autoridades es el irrespeto a las ciclovías, especialmente en los tramos donde estas están delimitadas únicamente con pintura y no cuentan con separadores físicos.
“Muchos ciclistas nos dicen que sienten temor cuando usan ciclovías que solo están demarcadas con una línea”, explicó Guzmán. En esos casos, la cercanía de los vehículos puede generar situaciones peligrosas. “Hay conductores que pasan muy cerca del ciclista y prácticamente lo van tumbando”, agregó.
Desde colectivos ciudadanos también se advierte que la infraestructura ciclística debe planificarse de manera más estratégica. Jaime López Novillo, activista de movilidad sostenible, sostiene que se necesita la construcción de nuevas ciclovías. Entre los sectores donde considera necesario ampliar o implementar ciclovías están la avenida España, la Ordóñez Lasso, la avenida de las Américas y la González Suárez, vías donde el tránsito vehicular es intenso.
Además, López señala que el uso de la bicicleta como medio de transporte sigue siendo limitado. Según estimaciones de colectivos ciclistas, menos del 3 % de la población utiliza este medio para movilizarse.
Durante la pandemia de COVID-19, en cambio, el uso de la bicicleta creció considerablemente debido a las restricciones del transporte público. En ese periodo, el 10 % de la población escogió la bicicleta para desplazarse.
Otro factor que limita su uso es la falta de infraestructura complementaria, como parqueaderos seguros para bicicletas, lo que desmotiva a muchas personas a trasladarse en bicicleta hacia el centro u otros puntos de la ciudad.
Ante este panorama, activistas insisten en la necesidad de que Cuenca cuente con un plan maestro de movilidad que se convierta en política pública y permita impulsar programas para fomentar el uso de medios de transporte sostenible
Sanciones por invadir ciclovías
El uso indebido de las ciclovías también tiene consecuencias legales. Según la Empresa de Movilidad, Tránsito y Transporte (EMOV), estacionarse o circular con vehículos en estos espacios está sancionado por Ordenanza.
El director de la entidad, Lenin Guzmán, explicó que la multa por invadir una ciclovía supera los 96 dólares, una sanción similar a la que se aplica por estacionarse en pasos cebra, rampas para personas con discapacidad o sobre las veredas.
Las motocicletas que circulan por estos carriles también pueden ser sancionadas, ya que las ciclovías están destinadas exclusivamente para bicicletas.
En los dos primeros meses del año la EMOV sancionó a 766 personas por estacionar en sitios prohibidos. Desde la EMOV se recuerda que el objetivo de estas medidas no es únicamente sancionar, sino proteger la seguridad de los ciclistas, considerados actores vulnerables dentro de la movilidad urbana.
Bicicleta pública busca ganar usuarios
Como parte de las estrategias para promover la movilidad sostenible, Cuenca cuenta con un sistema de bicicleta pública que permite a los ciudadanos desplazarse por distintos sectores de la ciudad.
Según datos de la EMOV, el sistema dispone de 20 estaciones y 240 bicicletas. De ese total, alrededor de 200 unidades están en circulación permanente, mientras que el resto se mantiene en mantenimiento o se utiliza para redistribuir bicicletas entre estaciones según la demanda.
El objetivo de este servicio es facilitar el acceso a la bicicleta como medio de transporte cotidiano, especialmente para trayectos cortos dentro del área urbana.
Las autoridades consideran que este sistema puede convertirse en una alternativa real frente al uso del automóvil, siempre que se fortalezca la infraestructura ciclística y se promueva una mayor cultura de respeto entre los distintos actores de la movilidad.
El reto, según especialistas y activistas, es lograr que más ciudadanos adopten la bicicleta no solo para recreación o deporte, sino también para sus desplazamientos diarios.
-Muchos ciclistas evitan usar la bicicleta en la ciudad por temor a robos y por la falta de lugares seguros donde estacionarla.
-En varios tramos de la ciudad, peatones y motocicletas utilizan las ciclovías, lo que genera conflictos y reduce la seguridad de los ciclistas.
-Especialistas recomiendan mantener al menos 1,50 metros de distancia al rebasar a un ciclista para evitar accidentes en vías compartidas.
-La falta de programas municipales que promuevan la movilidad sostenible limita que más ciudadanos adopten la bicicleta como medio de transporte diario.




