Ariel, un joven de 23 años que estuvo entre los fallecidos en una mina ilegal de Pucará, estudiaba odontología.
Él es una de las ocho víctimas mortales que fueron violentamente asesinados en el sector conocido como El Carbón.
Según su padre, su único hijo tenía 22 años y estudiaba en una universidad de Manta, provincia de Manabí.
Antes de partir hasta Pucará, le contó a su padre que solo trabajaría por un mes durante la temporada de vacaciones.
Su progenitor le pidió que no vaya, pero el joven Ariel ya había tomado la decisión.
Pese al enorme dolor que embargaba al padre de la víctima, espera que la justicia divina sea la que responda por su hijo. (I)
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