Una agresiva ola de incendios forestales azota las zonas altas de la Sierra ecuatoriana, desencadenada por una crítica combinación meteorológica de sequía prolongada, temperaturas atípicamente elevadas y ráfagas de viento que superan los 40 kilómetros por hora.
Esta confluencia de factores ha convertido la vegetación nativa en un combustible altamente inflamable, propagando el fuego con rapidez. Ante esta compleja situación, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) mantiene un despliegue operativo de emergencia en al menos cinco provincias del callejón interandino para mitigar el avance de las llamas.
Operaciones aéreas en Pichincha
Pichincha se ha consolidado como el foco más crítico de las últimas jornadas, con incendios de gran magnitud en sectores rurales del Distrito Metropolitano de Quito, como Sigsipamba, en la parroquia de Pifo, y las inmediaciones de la Reserva Botánica Pululahua, en San Antonio de Pichincha.
La densa presencia de humo en diversos puntos de la capital impulsó la activación inmediata de operaciones aéreas conjuntas entre las Fuerzas Armadas y las autoridades locales, con helicópteros equipados con el sistema Bambi Bucket para efectuar descargas continuas de agua sobre pendientes de difícil acceso y enfriar el terreno.
Durante el fin de semana, las labores de sofocación y enfriamiento no se detuvieron y se concentraron en el incendio de San Antonio de Pichincha, que ya ha afectado aproximadamente 450 hectáreas de cobertura vegetal.
Para hacer frente a la magnitud del incendio se emplearon los helicópteros Argus 1 y Arpía 1 de las Fuerzas Armadas, que ejecutaron múltiples descargas sobre la línea de fuego. Estas maniobras aéreas permitieron reducir la temperatura del terreno y facilitaron el ingreso de las cuadrillas terrestres para continuar con las labores de liquidación.
En Imbabura
En Imbabura, la situación es compleja en las faldas del volcán Cotacachi y en los límites del Parque Nacional Cotacachi-Cayapas, donde se registra la pérdida de cientos de hectáreas de pajonal y vegetación nativa.
La accidentada topografía de la zona ha impedido el ingreso de maquinaria pesada, obligando a los cuerpos de bomberos a combatir el fuego a pie y en condiciones extremas. Para reforzar este frente, la SNGR movilizó a la Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) desde otras ciudades. Sus efectivos realizan extenuantes jornadas para abrir brechas cortafuegos a más de 3.000 metros de altitud.
Según el informe de monitoreo oficial presentado por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, el país contabiliza cuatro incendios forestales activos y tres controlados en diferentes regiones del territorio.
Entre los frentes en combate se reporta una emergencia activa en la provincia del Carchi, dentro del cantón Espejo, parroquia El Goaltal, específicamente en el sector Corazón de Mundo Nuevo. Las autoridades locales confirmaron que las causas que dieron origen a este incendio en el norte del país aún no han sido determinadas y se mantienen bajo investigación.
El reporte oficial detalla que Pichincha concentra dos de los incendios activos de mayor complejidad: el primero en la parroquia de Checa, sector Cerro Puntas, barrio San Agustín; y el segundo, de gran extensión, en San Antonio de Pichincha, que abarca los sectores de Tanlahua y Pululahua.
Por su parte, la provincia de Chimborazo registra el cuarto incendio activo, en el cantón Riobamba, parroquia San Luis, en la vía a Licto, donde los efectivos del Cuerpo de Bomberos de Riobamba trabajan de manera ininterrumpida en labores de sofocación y control.
La magnitud de la emergencia en Pichincha ha requerido la articulación de un amplio frente interinstitucional para optimizar los recursos de respuesta. En las tareas de combate y logística participan activamente los cuerpos de bomberos, las Fuerzas Armadas, el Fondo para la Protección del Agua (Fonag), la Administración Zonal La Delicia, el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, la Secretaría de Salud, la Secretaría de Ambiente del Municipio y el GAD Parroquial de San Antonio. Todos suman esfuerzo humanos y tecnológicos para proteger a las comunidades aledañas.
Alerta meteorológica
Frente a este escenario, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) emitió una advertencia meteorológica vigente hasta el miércoles, en la que alerta sobre condiciones altamente desfavorables en todo Ecuador. La entidad prevé un incremento sustancial de la temperatura diurna, niveles elevados de radiación ultravioleta y fuertes ráfagas de viento.
Esta combinación crítica eleva el peligro de ocurrencia y la velocidad de propagación de incendios forestales en múltiples provincias del país. Las proyecciones del Inamhi identifican zonas específicas donde las temperaturas alcanzarán niveles elevados durante los próximos días.
En la región Litoral, las provincias de Manabí, Guayas y El Oro registrarán los valores más altos del territorio, con temperaturas de entre 33 y 35 °C. En la Amazonía, las temperaturas fluctuarán entre 29 y 32 °C en los sectores orientales de Sucumbíos, Orellana y Pastaza. Mientras que en la Sierra, zonas de Imbabura, Pichincha y Loja experimentarán máximas atípicas de entre 24 y 26 °C.
Finalmente, las autoridades enfatizan que la peligrosidad de la coyuntura actual radica en la interacción del calor, la baja humedad relativa y los fuertes vientos con la vegetación seca, que actúa como un combustible natural altamente inflamable.
Ante cualquier chispa o negligencia humana, la propagación puede ser inmediata e incontrolable. A la amenaza del fuego se suma el riesgo para la salud pública derivado de los niveles elevados de radiación UV, por lo que se recomienda a la población evitar la exposición prolongada al sol y suspender todo tipo de quemas agrícolas. (I)











