Diana Mera Quito, Juan Carlos Vega y Juan Pablo Riquetti son los únicos de los nueve precandidatos a la Alcaldía de Cuenca que no han participado anteriormente en procesos de elección popular.
Los tres harán su debut electoral en las Elecciones Seccionales y del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) 2027, previstas para el 29 de noviembre de 2026.
Mera fue registrada por el Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik (MUPP) (Lista 18), en reemplazo de Jéssica Yambay, quien renunció a su precandidatura por motivos de salud.
Este 31 de agosto, su nombre fue inscrito en la Junta Provincial Electoral (JPE) de Azuay, que notificó de esta inscripción a los representantes del resto de organizaciones políticas. Su candidatura está a la espera de aprobación.
No hay mayor información pública sobre Mera. De lo que se conoce, tiene experiencia en la dirigencia rural y ha participado en proyectos relacionados con el desarrollo social.
Experiencia
En el caso de Vega, estuvo al frente del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP) durante el gobierno de Daniel Noboa.
Vega cuenta con el respaldo del movimiento Acción Democrática Nacional (ADN) (Lista 7). Es consultor en finanzas corporativas, análisis de competitividad, fusiones y estructuración de cadenas de valor.
Es ingeniero agrónomo por la Escuela Agrícola Panamericana Zamorano, en Honduras. Además, tiene estudios en Gestión de Empresas Agrícolas en la Universidad de Arkansas, en Estados Unidos (EE.UU.).
Juan Pablo Riquetti, por su parte, tiene el respaldo del Partido Sociedad Patriótica (PSP) (Lista 3). Es ingeniero civil, tiene una maestría en Geología y Geotecnia y se desempeña como catedrático universitario.
También trabajó como titular de la Coordinación General de Planificación y Gobernanza del Municipio de Cuenca, durante la administración de Cristian Zamora, alcalde que está suspendido. Riquetti renunció a este cargo.
Análisis
Los tres llegan a la contienda sin haber medido fuerzas anteriormente en las urnas. Su incursión marca un contraste con el resto de precandidatos, que ya cuentan con trayectoria electoral o experiencia en cargos de elección popular.
Caroline Ávila, catedrática y analista política, considera positiva la renovación de los cuadros políticos, pero advierte que ser nuevo no debe significar carecer de experiencia en la gestión pública.
A su criterio, una candidatura a la alcaldía debería formar parte de una carrera política, pues haber sido concejal, asesor legislativo o candidato previamente permite conocer el funcionamiento del Estado.
Ávila cuestiona que la renovación sea entendida solo como la incorporación de personas ajenas al sector público. Advierte que el desconocimiento de la administración puede generar improvisación y retrasar la gestión.
Pone como ejemplo a Pedro Palacios, quien llegó a la Alcaldía de Cuenca desde el sector privado y enfrentó dificultades iniciales para conformar un equipo con experiencia en administración pública.
Para la analista, también son válidos otros recorridos, como pasar de un cargo académico a una función de elección popular, pues permiten acumular experiencia y conocimiento sobre la administración pública.
Ávila sostiene que incluso la militancia política es un elemento favorable, porque permite conocer el funcionamiento de las organizaciones y del Estado. El reto, dice, es renovar sin caer en la improvisación.
Alternabilidad
Por otra parte, Javier Alvarado, también analista político, considera necesaria la alternabilidad de los cuadros políticos, pero sostiene que la novedad de una candidatura no garantiza, por sí sola, una buena administración pública.
A su criterio, además de ser nuevos, los candidatos deben demostrar preparación, idoneidad y capacidad para plantear propuestas concretas frente a los problemas que enfrenta Cuenca.
Sobre los tres debutantes, señala que también debe analizarse a las organizaciones políticas que los auspician. En el caso de Vega, destaca su paso por el sector privado y por el Gobierno Nacional.
Alvarado advierte que la administración pública tiene características distintas a la privada y recuerda que Pedro Palacios enfrentó ese cambio al asumir la Alcaldía de Cuenca sin una trayectoria política previa.
Respecto de Diana Mera Quito, considera que la juventud puede representar una renovación, pero debe estar acompañada de formación académica y preparación suficiente para ejercer el cargo.
El analista señala que la próxima alcaldía deberá priorizar la seguridad, optimizar los recursos municipales y exigir al Gobierno Nacional mayores asignaciones para obras e infraestructura.
Recorrido
Para Matías Abad, analista político, el escenario electoral favorece, al menos de entrada, a quienes ya cuentan con un recorrido político. En una elección atípica y adelantada, la experiencia, el reconocimiento y las redes pueden marcar diferencias.
Según Abad, para la alcaldía, Juan Cristóbal Lloret parte como uno de los favoritos por el respaldo del alcalde, su experiencia reciente como prefecto y el apoyo del correísmo. Sin embargo, prevé una contienda competitiva y reñida.
Marcelo Cabrera, Pedro Palacios, Paúl Carrasco y Juan Carlos Vega también llegan con bases políticas propias. La presencia de varios candidatos puede convertir la campaña en una disputa por segmentos del electorado.
Otro factor será el voto de Yaku Pérez, que puede no ser visible en redes sociales, pero mantiene capacidad de movilización. Su presencia podría alterar el escenario y obligar a los candidatos a replantear sus estrategias.
A decir de Abad, el debate sobre las nuevas figuras también queda abierto. La renovación puede oxigenar la política, pero una candidatura a la alcaldía exige preparación y conocimiento de la gestión pública para evitar la improvisación.
Para Abad, en la Prefectura de Azuay el panorama parece más abierto y ofrece mayor espacio para nuevos liderazgos. Cree que la contienda puede convertirse en un escenario para la formación y proyección de nuevos políticos.
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