Uno. El periodista cree que es dueño de los espacios que ocupa en el medio donde trabaja y que, por tanto, puede escribir cualquier cosa que, a su criterio, interesará al público. Nada más lejos de la verdad: ¿Qué o quién le hace suponer que determinado contenido es trascendente o importante o relevante? Los únicos propietarios …











