En la cotidianidad hay una tendencia marcada a vaciar de contenido las palabras y cambiarles de sentido, lo que enmaraña y distorsiona conceptos y opiniones. Ese uso inadecuado del lenguaje, de las palabras de nuestro idioma, provoca que las personas se confundan. Se escucha con mucha frecuencia agradecer la ayuda del alcalde, el prefecto, los …











