Un espectáculo lamentable y penoso, el protagonizado por la Jueza Daniela Camacho, en la sesión extraordinaria de la CNJ, el 14 de enero, pretendiendo terca y arbitrariamente quedarse como presidenta encargada. Sin duda es un honor presidir la CNJ, seguramente aspiración de todos quienes llegan al Pleno, pero la avidez que mostró Camacho, espeluzna. Objetada …


