Pasadas las festividades del Carnaval, días de aparente liberación social y de excesos en el comer, beber y festejar, en la tradición cristiana le siguen cuarenta días de retraimiento, arrepentimiento y penitencia, de ayunos y privaciones o al menos restricciones que, las más de las veces quedan en buenos propósitos y ni eso. Cuarenta días …











