Me duele la muela, demoran la entrega de algo, la calle tiene demasiados baches, mi hijo se quedó suspenso, mi sueldo es muy bajo, son quejas de la vida cotidiana cuando aparecen molestias reales o imaginarias. La queja es normal y con frecuencia justificable, ya que comunicar molestias para aliviar tensiones es saludable. No todas …











