Nos han enseñado a decir que no. Que nada vale. Que todo está mal. A tener una mirada contraria. A reclamar, incendiar, herir, criticar y asaltar la razón. El sentido de cooperación, comunidad, unidad y colaboración ha quedado para después y para los anticuados. Se ha popularizado repetir una mentira, crear infundadas y falsas …










