OPINIÓN| El CNE tiene mucho trabajo, aparte de pelearse entre bandos francos que obedecen, especialmente el uno, a claras consignas y componendas de grupos conocidos por coimeros y farsantes. Mucho trabajo, si, el tener que recibir folclóricas delegaciones que vienen a inscribir binomios a tan altas dignidades, diría que en forma irrespetuosa, engañosa, fatua y …


