OPINIÓN| Llegados a la laguna Illincocha, es una delicia iniciar la búsqueda de pájaros entre los cambiantes declives de su vegetación, imprevisible minuto a minuto, entre el deslumbramiento vegetal y ráfagas de luz filtrándose, entre claros de nube y farallones, para encender de color la traza de troncos, ramas, hojas, flores, musgo y espejos de …



