Cables enmarañados, fuera de su lugar, rotos y otros que no se usan, se han convertido en un dolor de cabeza para ciudadanos y autoridades de la ciudad. Son un peligro y afean el entorno. Las preocupaciones se centran en los peligros que corren transeúntes y conductores de vehículos. El aumento de las cableoperadoras ha …











