Hace más de medio siglo, en la Cuenca chiquita y de antaño, el Corpus Christi era una oportunidad de encuentro religioso, social y, sobre todo, un encuentro con los dulces, cuyas recetas salieron de los conventos para terminar entre aquellos habilidosos que supieron replicarlas. Hoy, la ciudad es distinta, sin embargo, la esencia del Corpus …











