Lo llamaron loco. Nadie creía en él. Pero Germán Segarra nunca hizo caso a estos burlescos comentarios, persistió y cumplió uno de sus sueños: construir una estructura en forma de avión, que tiene 5 metros de ancho y 25 de largo, para alojar a turistas locales, nacionales y extranjeros. “La idea nació en memoria de …











