Danilson tenía 49 años, "jovial y sociable", se dedicaba a enseñar yoga, pero un cáncer de lengua le robó el habla y el placer de la gastronomía. Su cuerpo se fue deteriorando y, voluntariamente, decidió optar por una muerte digna. La eutanasia, el último derecho de la libertad personal, se va abriendo paso de manera …











