Tarea curiosa aquella de medir el tiempo. Breve espejismo con el que pretendemos medir el desgranarse de las horas mientras caminamos de frente al otoño. Una ilusión imprecisa que comenzó allá por el año 46 a.C. cuando el emperador romano Julio César decretó el uso del calendario. Y es allí donde reside un hecho curioso: …


