Cuenca exige de su clase política una habilidad que no siempre abunda: saber leerla. Hacer campaña en esta ciudad no consiste únicamente en levantar encuestas, identificar problemas y convertirlos en promesas. Buena parte de sus necesidades básicas han sido atendidas durante décadas y, precisamente por eso, sus preocupaciones son distintas. Aquí muchas veces el temor …


