A través de redes sociales, donde todo está permitido, hasta para que los habitantes de “Pendejolandia” hablen, “analicen”, informen, desinformen, entrevisten, comenten, censuren, investiguen, hagan de “encuestólogos” y hasta condenen por adelantado; o exijan la expulsión de extranjeros nacionalizados, por considerarlos revoltosos y de atentar contra la majestad del poder, como si no tuvieran derecho …


