Al parecer los Latinoamericanos a veces hacemos algo poco común en otras culturas: ponemos nombre a nuestros vehículos. Yo misma cuando estudiaba una maestría en Estados Unidos tuve un viejo auto llamado Libertad. Era un Dodge Shadow de dos puertas color temblor (pálido, entre verde y gris) de no recuerdo qué año, pero seguramente éramos …











