Los nidos no se compran ni alquilan, se los teje lentamente pensando en el infante en camino, con la calma que la tradición enseña. Todos nacimos en un nido de innúmeros diseños y valores. Un denominador común nos entrelaza: los nidos fueron trabajados con esmero, paciencia y, muchos de ellos, con mucho amor. En esos …











