No podemos ocultar que hoy los ecuatorianos estamos divididos. Basta abrir cualquiera de las redes sociales y nos topamos, ipso facto, con correístas y anticorreístas radicales y en continua lucha; unas veces, valiéndose de la genialidad y de un agradable humor, pero la mayoría con insultos vulgares y ofensivos. Y esto sí es preocupante, porque …











