Para escribir sobre la OEA, basta decir unas cuantas verdades de la historia. Un ente caduco, lleno de declaraciones y discursos fatuos, al cual acuden quienes se rasgan las vestiduras en su afán de quedar bien diplomáticamente. Cero reformas a las cláusulas sobre las cuales sustentan su poder o su discurso. Respecto al asilo diplomático, …











