Existen personas que mientras más importantes posiciones ocupan en el entramado social son más simples y asequibles para los demás sin distingo de condición; más humanos, perceptivos y afables hasta la fraternidad; incansables por al servicio hasta el quijotismo; leales, bondadosos y cordiales hasta la amistad. Así y mucho más, era Mario Jaramillo Paredes, ese …











