“Hace frío en el scriptorium. Dejo este texto, no sé para quién, este texto, que ya no sé de qué habla: stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemos (se la rosa primigenia, solo queda el nombre desnudo)”. Estas son las palabras con las que el viejo Adso de Melk, concluye la narración de lo que …











