Todo niño al nacer tiene su primer llanto, luego esboza en su rostro una sonrisa, ninguno nace con un corazón frío; desgraciadamente en algún momento de nuestra vida adulta, nuestra naturaleza sentimental es asesinada, estrangulada, congelada y atrofiada por un ambiente injusto y materializado, sobre todo por nuestra propia culpa, al no cuidarla para mantenerla …











