Urbe trazada con damero, la bella CUENCA DE LOS ANDES, joya incrustada entre montañas hirsutas de andina génesis, y bañada de cuatro ríos mayores que la visten de perladas aguas con sabor a roca de los páramos, en donde el sol despierta con el amor de acariciar a la llanura como el cielo brindándole donaire, …











