Qué lindo fue no leer felicitaciones de Evo, Cristina, Lula, Maduro y Petro. El silencio de una parte de la pandilla del siglo XXI fue un trofeo para Ecuador. El domingo se aplicó el dicho a la inversa: más vale alguien nuevo por conocer, que malos conocidos por sus huellas estampadas de incoherencia y corrupción. …











