Desde que la tierra es y la historia lo sanciona, la conducta es la misma. Una clase dominante y otra dominada y por ende menesterosa, que con su sudor mantiene opulencias de la oligarquía, ávida e insaciable. Versalles y la Bastilla cayeron en épocas modernas por estas distorsiones maléficas de desigualdad humanas y llegamos a …











