En el Ecuador como que queremos construir una Torre de Babel. Al contrario, la tenemos. La levantada por la corrupción, por la “delincuencia organizada”, sobre todo por el narcotráfico, ese monstruo de mil cabezas, de caletas rebosantes de dinero, amén del que circula alegremente disfrazado, financiando y comprando todo. Al contrario del relato bíblico, queremos …











