En nuestra juventud, imbuidos como estábamos desde la niñez por nuestros antepasados, particularmente por los progenitores, asistíamos a la Iglesia católica a escuchar la misa celebrada por sacerdotes de viejo cuño, quienes se regían por el tradicionalismo más que por la tradición y menos aún por la reflexión de la Palabra de Dios. Sólo más …











