Habrá sido fascinante. Las pláticas sobre filosofía, los acalorados debates políticos, las batallas dialécticas libradas bajo el cielo del París de 1939. Allí, mientras la monstruosidad humana se materializaba en la Segunda Guerra Mundial y el mundo se lanzaba a la peor borrachera de odio y de sangre jamás registrada, los intelectuales del Sena, entre …











