Y Xavier Oquendo llegó con sus treinta años de poesía; y, una vez más, su capacidad de convocatoria obligó a poetas, duendes y videntes a reunirse en un solo haz alrededor de su poesía. En Guayaquil y junto a él estuvieron los más esclarecidos vates, las poetas más brillantes, premios nacionales e internacionales de poesía. …











