Resulta vergonzoso que en pleno siglo XXI tengamos que preguntarnos antes de emprender un viaje desde Cuenca si la vía que deseamos tomar está abierta, y ¡más vergonzoso aún, que con alarmante frecuencia la respuesta sea negativa! La mala vialidad crónica que sufre el austro ecuatoriano va en realidad más allá de la vergüenza, y …











