Y llegan las lluvias y, una vez más, se activa el pingüe negocio de las carreteras, los contratos llueven pródigos de beneficios para los implicados, se reúnen nuevamente asambleas cívicas por el bien de la provincia y el gobierno niega de plano cualquier intento de rebeldía; promesa va, promesa viene, protesta va, protesta viene la …











