Al fin de la batalla, y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre y le dijo: “¡no mueras, te amo tanto!”. Mario Jaramillo ha muerto al fin de la batalla y Cuenca entera le habrá repetido las palabras del poeta Cesar Vallejo. ¡A Mario lo conocí desde siempre!Como profesor, más tarde, como colega, en el …











