El otro día nos regalaron un puñado de capulíes y con ellos llegaron las saudades y los aromas; en su piel lustrosa miramos aquellos días en los que el carnaval significaba mucho más que un rutinario descanso laboral; las casas se llenaban con la fragancia del membrillo, los distintos dulces de guayaba, higo y membrillo, el …











