Es justo que las agrupaciones políticas y los movimientos sociales del país tengan sus metas y aspiraciones; estas deben, al amparo de la ética y la buena fe, sintonizarse perfectamente con las metas y aspiraciones comunitarias, y jamás superponerse a ellas, peor aún, disfrazando muchas veces los verdaderos objetivos de sus planes y acciones. En …











