Aun me encontraba en labores médicas y docente en mis cátedras universitarias, pues 40 años atrás trabajaba sin parar hasta las 10 de la noche y recibí urgente y preocupante llamada de mi casa. “Hay un hombre en la terraza” lo que prendió mi acción desesperada y salí como cohete. Recién estrenando matrimonio, vivíamos en …










