Pensando en esta columna, asomó frente a mis ojos “Novecento”, una novela corta o un relato largo de Alessandro Baricco, la historia del excelso pianista de un barco. Al ojearla, reparé en lo maravilloso que sería tener un don del protagonista: leer a la gente. Los signos que la gente lleva encima: lugares, ruidos, olores, …











