Sabemos que los fondos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social son sagrados, y que nadie, por más prepotencia de la que se crea investido, lo puede tocar. Somos conscientes que desde hace muchos años atrás, el IESS se convirtió en caja “chica” de los gobiernos de turno, específicamente durante el gobierno de la “década ganada”; …











