“Ya que no podemos cambiar de país, cambiemos de tema”. James Joyce Cada pueblo tiene un sentido del humor propio, y en la antigua Roma, era procaz y punzante. Los romanos acostumbraban poner apodos a las personas como al poeta Ovidio, cuyo nombre completo era Publio Ovidio “Nazón”, o narizón. A Marco Tulio Cicerón le …











