OPINIÓN | Los millones de oprimidos de la tierra, ya no permanecen en silencio; hoy, lanzan su voz pidiendo pan y empleo. Pues son la boca de la justicia y el libro de la vida. Pero, lastimosamente, son engañados por los falsos profetas, pues, el que tiene hambre sólo escucha a través de su estómago. …











