En la década de los ochenta escribía que la historia cuenta que los emperadores romanos tenían una cínica manera de contentar al público, un recurso eficaz para neutralizar sus peligrosas reacciones, una mágica fórmula para la cual se suministraba a la chusma, simultáneamente, pan para sus bandullos y circo para el entretenimiento de sus espíritus. …









