No hay ciudadano alguno que no haya sufrido directa o indirectamente las consecuencias nefastas de la delincuencia; no existen calles, barrios, parques o plazas públicas que no hayan sido escenario de actos delictivos, y lo que llama la atención es la percepción real de que la delincuencia se incrementa en el país y específicamente en …











