Las discretas celebraciones sociales por el bicentenario emancipador de Cuenca, deben impulsarnos a profundizar el supremo legado de quienes no escatimaron sacrificios para alcanzar la libertad. Su presencia eterna está plasmada en el monumento al héroe-niño, Abdón Calderón, como símbolo de la lucha cotidiana que la vida nos exige. Precisamente ahora cuando se acumulan los …










