La política ecuatoriana está llena de episodios vergonzantes. Los protagonizan quienes, se supone, deben dar ejemplo de cordura, sapiencia, de espíritu democrático y de cultivar los más altos valores. Empero, eso no ocurre. Las excepciones son pocas. Cómo olvidar la sugerencia de una exasambleísta, cuando dijo que “si van a robar, que roben bien”, se …


