Las ansias reeleccionistas, la broca digital, las críticas que caen en el insulto y, por lo tanto, se desnaturalizan; los ánimos pendencieros de parte y parte; la información sin contexto, al contrario, sometida al “corre, ve y dile”, degradan el debate político en Cuenca. Y no solo en Cuenca. Igual ocurre en el resto del …



