Cuando tras los debates de rigor, la Legislatura y el Ejecutivo promulgan una ley, esta rige para todos. Todos están obligados a cumplirla. No hacerlo, quebrantarla, ni aún alegando su desconocimiento, implica someterse a las sanciones previstas en el ordenamiento jurídico. Tras el debido proceso, la autoridad competente investiga, declara la inocencia, enjuicia y sentencia …




