Partidos sin candidatos y candidatos sin partidos. Esta expresión resulta simbólica porque explica una triste realidad en el panorama político ecuatoriano cuyas pruebas tangibles emergen con ineludible claridad en este nuevo proceso electoral. Organizaciones políticas tradicionales y renombradas, como la Izquierda Democrática o el Partido Social Cristiano, carecen de la suficiente solidez y vigor para …



