Patria

El país, sus instituciones, las organizaciones y los ciudadanos deben comprender que no hay que perder el optimismo. Minar al país es la estrategia de los bandidos y de quienes se han aprovechado de lo poco que nos queda. Claro que hay que mirar lo que sucede, conocerlo y no ocultarlo. Pero sin perder el optimismo.

El futuro es incierto. Pero en medio de la incertidumbre debemos navegar, orientar y caminar. La pobreza está presente y, aun así, los sacrificios de muchos ecuatorianos no se detienen para entregar a sus hijos una educación decente. La inseguridad crece, pero aun así hay ecuatorianos que no han dejado de caminar y buscar nuevos días. Aunque las condiciones de inseguridad jurídica —por la ignorancia, la corruptela y las rabietas— están vigentes, hay empresarios que no han dejado de aportar y apostar por el país. Hay trabajadores que no han faltado un solo día a su trabajo y siguen creyendo en la necesidad de tiempos mejores. Llegando puntuales y felices.

Los maestros y maestras de las instituciones educativas no se detienen. Siguen. Sueñan con incidir, innovar y mejorar las condiciones de la sociedad, de los niños y de los jóvenes. Los precios se incrementan, pero las personas continúan laborando y encontrando fórmulas de ahorro y vida digna. Aunque el sector público se ha venido a menos, hay muchos funcionarios que cumplen sus tareas con ahínco, sentido cívico y compromiso. Hay buenas gentes también.

El deporte sigue presente. Muchos jóvenes han decidido una vida saludable, lejos del problema de salud pública que representa el consumo de drogas y alcohol. De hecho, hoy tenemos campeones, corredores, futbolistas, ciclistas, basquetbolistas, tenistas, nadadores, padelistas y más en cada esquina. También sensibles artistas y lectores. Hay religiosos que han sido criticados, pero por cada uno de ellos hay muchos más —el triple— que son testimonio de servicio, comprensión, amor y ternura; de ejercicio de principios y de una vida en armonía. Hay jueces que se han visibilizado como malos funcionarios, pero hay otros tantos serios, honrados, éticos, estudiosos y que hacen justicia. Conozco a muchos y esta semana comparto audiencia con varios de ellos.

El país necesita levantarse. Que no triunfen los que nos quieren caídos. Que no tengan un centímetro más los bandidos. El Ecuador requiere un sentido de unidad y un proyecto nacional renovado. Para ello, nuestras mentes y nuestras manos. Nuestro optimismo. (O)

@jchalco

Dr. José Chalco

Dr. José Chalco

Doctor Ph.D. en Derecho, Magister en Derecho Constitucional. Abogado de los Tribunales de Justicia de la República. Profesor Titular de Derecho Constitucional en la Universidad del Azuay. Profesor de posgrado.
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