Si en algo se destaca Gabriela Rivadeneira, es en confesar su amor frenético por las dictaduras de Daniel Ortega, Díaz-Canel y Maduro. Un delirio inconmensurable por los estilos de gobierno más grotescos y denigrantes de los últimos años, y un agradecimiento infinito a los alcahuetes López Obrador y Claudia Sheimbaum quienes le sostuvieron seis años en México, dándole trabajo dizque de “consultora” en las profundas aguas negras del partido Morena, mientras vivía las delicias de su auto exilio.
Llegó a Manta para ser ungida como la jefa de la RC, designación ordenada por Correa, a quien no puede oponerse ningún militante, porque no tienen capacidad para discernir por sus propios medios, o ser “tibios” de cepa. La Gaby tiene el perfil perfecto para enterrar a un movimiento en plena crisis, perdedor de tres elecciones y una división interna enorme. Ella con su fanatismo ideológico aprendido a punta de conversaciones de cafetín, terminó reconfirmando lo conocido: los dirigentes correistas son incondicionales a los dictadores, opresores, terroristas y narco políticos, aunque ahora será muy difícil recibir estipendios por servicios de adulación, al estar su máximo benefactor Maduro preso en Brooklyn.
En este encuentro, se le vio llegar al saltimbanqui Pabel quien llenaba el papelógrafo con las ideas previamente trazadas, para hacer creer a los ingenuos que ellos estaban recogiendo el pensamiento democrático de las masas. Se destacó la Mafer Vargas, alcaldesa de Simón Bolívar, toda bailarina y locuaz, no obstante, como dijo ella, estar enferma de la vesícula; en el 2022, había confesado sus nexos con Norero, y recién ahora, según la Gaby, su comportamiento sería analizado por el comité de ética. Y la sorpresa del día, el regalo para la fanaticada, la entrada señorial del tío Galo Chiriboga de quien creíamos vivía en España, luego de su abominable gestión como fiscal general de la nación al haber tapado toda la putrefacción de la década robada.
Mientras tanto en ciudad Gótica (Daule), Marcela Aguiñaga la mancillada por ser “tibia” y luego botada de las filas del movimiento que ayudó a levantar, a la misma hora y por el mismo “bati” canal congregaba a más de diez mil agricultores para indicarles los avances de
su censo agropecuario, y aprovechar el momento, esos minutos gratos brindados por la existencia para asestar una venganza jarocha, y proclamar su candidatura a la reelección para la prefectura del Guayas, pero por su propio movimiento político. Un verdadero golpe bajo para el orgullo del “mashi”, y su archienemiga Luisa.
En pocos días veremos a la Gaby ejecutar las órdenes de Bélgica y/o México, y su capacidad de maniobra para exterminar, a través de sus asambleístas, a un moribundo Mario Godoy. Pero sus mayores esfuerzos estarán orientados a trabajar duro para llevar a alguien de sus complacencias para ser el mandamás de la fiscalía, cargo que el inepto CPCCS no ha podido seleccionar. Y de hecho no quitará la mira en dos objetivos: traer al país al jefe máximo del clan desde donde esté; y, sacar de la cárcel del Encuentro a Glas. ¡Qué más se le puede pedir al cruel destino! (O)





