Cuando escuchamos el nombre de Irán, se nos viene a la mente la República Islámica, conocida históricamente como Persia, cuya capital es Teherán, con vasta historia, rica cultura y reservas petroleras. Su población de más de 90 millones de habitantes, con etnias persas, azeríes, kurdos y otras. No son árabes, hablan idioma persa y la influencia es chiita.
Irán, atraviesa una severa crisis hídrica, provocada por una sequía de larga duración, cambio climático, agotamiento de sus acuíferos, el nivel de los embalses a punto mínimo y mala administración del recurso, que sitúa a su población en un estado desesperado de existencia, aún en Teherán, con más razón en zonas distanciadas de la capital.
Por encontrarnos en el siglo XXI, muchos pueblos del mundo llegaron a una situación crítica con respecto a su disponibilidad hídrica. Es el AGUA, el origen y mantenimiento de la vida, la vida misma, su principal componente a punto de encontrarla como vestimenta de alrededor de 3 Km de espesor del planeta Tierra que luce azul al verlo desde el espacio y que posiblemente llegó en cometas y meteoritos, para reciclarse y bañar de vida a nuestro hogar y su presencia en lo íntimo de cada célula. El recordado oceanógrafo francés, Jean Michel Cousteau, citó, “Sí existe magia en este planeta, se encuentra en el agua. Depende de nosotros protegerla: los mares, los lagos y los ríos, de modo que la magia de la vida, así como nuestras propias vidas, puedan seguir existiendo”.
Los bosques y humedales, son fundamentales en el reciclaje del oro azul mediante la evapotranspiración, actúan como esponjas que regulan, almacenan y filtran el agua. Las raíces favorecen la infiltración, recarga de acuíferos, reducen la erosión que afecta la agricultura y sedimentación en ríos y lagos. Alimentan las lluvias con la formación de los “ríos voladores”, evitando inundaciones y sequías.
La deforestación y las múltiples formas de contaminación ocasionadas por el ser humano, son el verdadero motor de la crisis hídrica que llega aceleradamente, destaca la minería como fuente de dinero y muerte, y más hoy con el proyecto urgente que debilita controles, agrede pueblos y naturaleza. (O)






